jueves, 28 de enero de 2010

Tu imágen


Tu voz cantarina llamaba mi nombre; abstraido en juegos y sueños corría por esta calle, inventando historias marinas...soñando con cabalgar en las olas del tiempo; tu cercanía teñía de seguridad todo lo que hacía.
El olvido pasaba de largo...todo era alegre; como pájaro en libertad amaba cada una de las ramas en las que me posaba.....tú me ayudabas a hacerlo........
Gracias.
Aunque ha pasado el tiempo, y ya no estás, toda mi gratitud por el trozo de historia que me has permitido vivir.....madre.



 

sábado, 23 de enero de 2010

Camino



Mi táctica es mirarte,aprender como sos, quererte como sos ,mi táctica es hablarte y escucharte,construir con palabras un puente indestructible,mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé cómo ni sé con qué pretexto, pero quedarme en vos;mi táctica es ser franco y saber que sos franca y que no nos vendamos simulacros para que entre los dos no haya telón ni abismos,mi estrategia es en cambio más profunda y más simple;mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto, por fin me necesites.

Táctica y estrategia (Mario Benedetti)


 

jueves, 21 de enero de 2010

Tras el corazón verde


En períodos en mi vida, de stress intenso, y tras recurrir a un excelente profesional para poder liberarme de la tensión extrema, uno de los consejos recibidos era que tratara en esos momentos, de visualizar mentalmente un paisaje de mi recuerdo que me indujese a la calma....este era mi preferido....verde, frescor, luz suave, canto de aves en libertad, el eco del viento, un paisaje parte del camino....largo, y en soledad deseada; hoy, libre de esos momentos, aún puedo respirar el aire sin mácula de contaminación..... y entonces se produce la paz...la mente vuela en libertad...ahora aquí...ahora allá...en una rama...sobre el agua....zambulléndome en ella...es un paisaje que anida en mi mente, y que todo lo cura....

sábado, 16 de enero de 2010

Ya soy para tu muerte


Si tu verdad es girar en torno a un pubis yo soy un pubis muerto de ternura que danza por espejos uterinos, acero funeral para mi vientre. Fui plenitud redonda, di la vida y nadie se encargó de festejarla. Era frutal y frágil como un árbol, al llegar el verano me caía de amor sobre la hierba de madura sazón es que caía. Me bastaba tan sólo con dos manos que dijesen que sí y me recogiesen. Ardía la ciudad mis pies ardían,reventaban mis vasos. Todo pronto para el más cruel milagro todo pronto. ¡Qué preñez desolada caminando! Se enterneció algún rostro al contemplarme y se perdió después en la asfixiante calentura del asfalto. Seguí sola las calles del delirio, mis dos piernas pesaban toneladas. Se anunciaba un alambre entre la pelvis un berbiquí imparable y tuve miedo. Aterrada y serena. No podían detener la corriente, mis dos manos se agarraban al vientre como a un fruto que no quiere soltarse. En el lujo siniestro del "Velázquez hotel" caí como una mórbida manzana en un Rembrandt atroz: sobre mi vientre el cuenco de mis manos - toda la luz- el resto tenebrismo verdetierra de un sádico pincel que me inventaba.
(De Ya soy para tu muerte)
Poema de Ánxeles Penas una excelente poetisa gallega, y artista plástica.
Es una profesora de literatura de la que tuve el placer de ser alumno

sábado, 9 de enero de 2010

Viejo puente





Todo verdor
Todo verdor perecerá dijo la voz de la escritura como siempre implacable
pero también es cierto que cualquier verdor nuevo no podría existir si no hubiera cumplido su ciclo el verdor perecido
de ahí que nuestro verdor esa conjunción un poco extraña de tu primavera y de mi otoño seguramente repercute en otros, enseña a otros, ayuda a que otros rescaten su verdor
por eso aunque las escrituras no lo digan todo verdor renacerá.


"Mario Benedetti"

sábado, 2 de enero de 2010

Los pasos del ayer


La calle está sola y yo voy solo y aunque mis pies están cubiertos, sus pasos suenan solos, descalzos: ecos de mis huellas, latidos de mi corazón que caen y se libran de mi cuerpo.
Mis pasos van, y yo voy montado en ellos, dejándolos atrás, en el ayer, en el ahora, en este eterno caminar del tiempo sin tiempo: laberinto sin entrada.
En esta calle sola,¿dónde está la gente,las ventanas abiertas de música, el jardín de pasos en el que jugaban mis pasos?
Reconozco las grietas, las palabra del aire, las esquinas;Yo soñé con esta calle, yo soñé con este día,
Antes de pensar sé lo que voy a pensar, me miro las manos y reconozco el mapa que hay en ellas… sé hacia donde voy y no quiero…
Mis pasos suenan como el segundero de un reloj
"Ricardo Dávila"