martes, 30 de marzo de 2010

Otras infancias


Claro que existen otras infancias, sin almidón, sin pomposos vestidos, sin tirabuzones de oro…sin el halo presuntuoso de las telas nobles, sin el vocabulario refinado de los niños de salón, sin los dardos hirientes del desprecio de la mirada por encima del hombro…sin la dulce somnolencia del nido protector…de infantes aturdidos por el exceso…sin aplicación alguna, mas que la de acumular, ya desde bien tiernos.
Existen infancias llenas de faltas, atadas a la tierra de la manera mas firme; infancias con sueños limitados, con futuros turbios…pero a pesar de todo, en algún momento, sale de una de sus caras una sonrisa que mortifica nuestras tranquilas vidas…y nos hace pensar….”mas con menos”….”mas con menos”…un estribillo que nos acompaña en nuestras exquisitas vidas…..mas con menos…..mas con….

 

domingo, 21 de marzo de 2010

Hora de la siesta


Un sol de justicia impide caminar tras la comida en la bodega, la carretera luce vahos que consumen los tobillos, ademas el aire se vuelve irrespirable; la fuerza del astro consume las pocas energías para poder pensar con claridad.
Tras la mañana alegre y juguetona, llena del aire fresco de los días sin esfuerzo, ha llegado la hora del paseo y el agua amable del rio.
Mas tarde, el consumo de alimento y bebida, tan reparadora como necesaria, dentro de la bodega, teatro de nuestros sueños, sirve como antesala de ese momento sencillo de mágico apunte...donde uno, completo de casi todo, se deja mecer en los brazos de nuestros deseos y anhelos...entorno los ojos y me entrego a uno de los mas grandes "pequeños placeres"...es la hora de la siesta.

jueves, 11 de marzo de 2010

El tiempo pasa


Luces y sombras, que impulsan el tiempo a borbotones....relojes parados de tanto caminar, antiguos retratos que salpican aquí y allá las habitaciones, rostros de domingo todavía heridos del esfuerzo y trabajo de cada día; eran tiempos de caldo de castañas...mañana, tarde y noche...intercambio de alimentos, miel..nueces...vino; la espesura del bosque acogía a la lechuza...al jabalí, y al lobo, que acompañaba a los trabajadores que construían la presa, hasta las mismas puertas del trabajo, para mas tarde en el descanso nocturno anidar todavía en el tormento del sueño, con pesadilla....al día siguiente mas de lo mismo, para el domingo poder poner cara al retratista.....y continuar....continuar....continuar....cont......
Mientras......el tiempo pasa.

 

viernes, 5 de marzo de 2010