sábado, 11 de septiembre de 2010

A todo ritmo















No soy un gran bailarín…lo sé, pero me gusta mucho bailar….allá donde voy siempre lo hago con las mas pequeñas…mediana edad, y mujeres que podrían ser mis madres.
Todo tipo de celebraciones me valen…allá en la montaña, tomando una cerveza bajo un toldo de plástico, o en la fiesta más chic.
Aún recuerdo a los diecisiete o dieciocho años, con mi amigo del alma Vicente, cuando en la discoteca de turno sonaba la música de James Brown con su “Sex machine”, era como si un atropello de adrenalina recorriera nuestro cuerpo, y nos encontrábamos de manera irremediable haciendo filigranas con los pies en la pista….seguramente de manera muy alocada…pero siempre éramos los primeros, y creábamos expectación.
Siempre que surge la ocasión, no la desperdicio….casi siempre soy el último en marcharme…la camisa chorreando, para poder darme una ducha reparadora, y dormir a gusto sobre sábanas limpias.
Me gusta ese agotamiento…libera presiones…desinfla los músculos atorados de tu rutina diaria.

Siempre que viajo, me gusta hacerlo allá donde voy….Dusseldorf…Estocolmo….Agadir….Casares…., una delicia sonreír algunas noches, imaginando el momento vivido.

Os dejo una canción que me pondría los pelos de punta, y me llevaría sin remedio a disfrutar de la música y de los pies.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Un clásico




Es un clásico, lo sé…pero no he podido reprimir las ganas de acercarme al Portiño a ver la puesta de sol.
He centrado el motivo para que nada pudiera distraernos, he encajado el sol para realzar el centrado….lo he hecho a posta.
Un puesta de sol, es una rutina mas; una postal de baratillo…pero tiene el encanto de haberla vivido…de poder contarla, de hacer que sea diferente por la vivencia interior.
En este lugar, he compartido miradas con mucha gente, incluso con algunos que aprecio de corazón…incluso con algunos que amo….incluso conmigo mismo.
Es un continuo renacer…se que suele estar ahí, y a veces no acudo a la llamada…estoy perdonado, pues él nada pide…solo comparte el momento en el que te permites el lujo de acercarte, y dejarte abrazar…embelesar.
Un ocaso, es la antesala de un nuevo renacer…. y hoy, me he enterado de que voy a ser abuelo por segunda vez…y esta de mi niño mas pequeño.
Con todo amor para Daniel…uno de mis amados hijos.