lunes, 4 de abril de 2011

La mujer y el mar

Tantas veces como puedo, me acerco al mar que me ha visto nacer; recorro su línea, puedo sentir el desahogo que me produce su sinuoso camino, el viento fresco acude a mi cara y me permite respirar, admirando el paisaje, deteniéndome aquí y allá….sin prisas…un nuevo encuadre aquieta mi paso…una luz fugaz, que quiero detener, tienta mi espíritu…el afán por conseguir transmitir el momento tal como lo siento, es el reto;
cuando consigo aquello que deseo, disfruto como con el mejor de los vinos….un trago lento, y el mejor de los momentos posteriores me conduce a la embriaguez….el tiempo se detiene, y por momentos creo adivinar el suave caminar del personaje; encuadro y disparo de nuevo…… ahora sí!!!!....algunas veces, suele ocurrir que en un solo segundo, se realiza todo aquello con lo que has soñado durante días.