jueves, 23 de junio de 2011

Vestida de gris















Momentos densos, vestidos de un gris plomizo…el asfalto caliente de paseos estériles, teñidos de un burocrático decorado.
Solo a veces, la ciudad se torna amante incómoda, repetitiva, monótona…llena de un asfixiante hedor a laberinto; un recinto inacabable de hormigón acristalado.
El verde, salteado, languidece entre normas de caminos, y los pasos se adormecen…tornan ahora botas de hierro que te atan al suelo…quizás debamos regresar…quizás otro día…quizás.